...y alzando el vuelo

...y alzando el vuelo

viernes, 12 de diciembre de 2014

Un viaje con sentido

Hace unos días hablaba con mi hermana sobre este cambio de perspectiva que estoy experimentando en los últimos tiempos y lo califiqué casi sin querer de viaje iniciático, conectándome instantáneamente con el momento en el que aprendí este concepto, allá por mis años de universidad, cuando leía los clásicos de la literatura inglesa. De verdad, me gustó recordarlo.

Ahora este viaje no lo hace ningún Tom Sawyer, sino yo misma. Tradicionalmente, el viaje de iniciación supone una transformación total para quien lo realiza, ya que toma contacto con el potencial interior que desconocía tener y comienza a caminar desde ese lugar. Todo avance espiritual viene precedido por algún tipo de caída o lucha interna y son esos momentos de baja energía los que nos proporcionan una nueva perspectiva de la vida y el impulso necesario para volar más alto.
A mí me ha supuesto hacer un viaje a las profundidades de mí misma, tomar conciencia de la realidad, descubrir mi autenticidad y darle un nuevo sentido a mi existencia.
Es un despertar de la conciencia en toda regla.
 
En realidad, esta transformación es un movimiento del alma; alma que evoluciona, no sin antes encontrarse con sus sombras, y una vez que las integra, avanza.
No es un movimiento voluntario ni tu alma te pide permiso para iniciarlo, sino que surge; es una propuesta para abandonar la comodidad, la seguridad, el hastío... y a través del que nos lanzamos a un camino tan desconocido e incierto como inquietante.

tiritas pa' este corazón partiíooo

Me divierte imaginarme la situación:
Llega el alma por sorpresa, me da un toque en el hombro y me dice:
- Hala bonita! por un tiempo vas a estar un poquito molesta, pero tranquila que será un dolorcito pasajero; no intentes ponerle fecha de caducidad porque no depende de ti, convive con él y acéptalo que ya se irá cuando se tenga que ir.  Algún día todo este dolor tendrá sentido y ya verás como luego estarás muy contenta con el resultado.
Y mi respuesta de asombro/enfado/protesta/reniego es:
- ¡CÓMO!, ¡¡¡¡¡UN DOLORCITO?????
Pues es lo que hay!

Y bendito el momento en el que llegó... porque pasado un tiempo de transitado este viaje y viendo las cosas con perspectiva te descubres a ti misma, percibes tu fuerza interior, tomas conciencia de tus recursos internos, descubres todo el potencial con el que cuentas que había estado siempre ahí, aunque velado; comienzas a encontrarle un sentido a tu vida, y te das cuenta de que tu camino está en tus propias manos y de nadie más.
Descubres que tienes unas alas enormes que desplegar, que las caídas te dan fuerza para volar más alto, y que sea como sea, te sobrepones a todo; también se da una apertura a los demás y ves que tienes dos manos para ayudar donde haga falta.
El alma entonces se expande, se vuelve flexible, solidaria, conectada, y en definitiva, plena.

Y así me siento, como una iniciada en este viaje que comienza a estar lleno de energía, de relaciones, de actividades, de buenos momentos; porque es cierto que los malos momentos vienen solos, pero los buenos solo dependen de que uno mismo los quiera crear... para así hacer un verdadero viaje con sentido.

2 comentarios:

  1. Y cuando dejamos que El Alma hable, solo entonces viviremos con sentido nuestra vida
    Gracias por compartirlo, sigue adelante Amiga.

    ResponderEliminar