Me cuenta con frecuencia que su madre y una de sus mejores amigas coinciden en definirla como entrañable. A mí también me lo parece porque le encanta hablar del alma, de la esencia, de las "entrañas" y de todo lo que tiene que ver con la realización, el desarrollo personal y la superación. De hecho, de todo lo que hace, tiene que sacar la mejor experiencia, sacarle el jugo, encontrar la conexión emocional, que todo tenga un sentido espiritual. Por eso digo que es particular, porque a pocas personas me he encontrado a las que les guste hablar con tanta honestidad de sus temas emocionales. Normalmente la gente oculta sus sentimientos, se desconecta de ellos, los reprime, se autoengaña… y ella misma me ha contado que hasta hace bien poco también era así, pero un día se encontró con SU VERDAD de frente y decidió seguirla.
Una de las cosas que
más me llama la atención de ella es la fuerza interior que tiene, pese a ser de pequeño tamaño y aspecto juvenil, parece un ciclón que todo revuelve a
su paso. Gracias a esa fuerza que tiene, aseguro que es una de las personas más
resilientes que he conocido, ya que lucha por esa verdad, por superar las adversidades,
por ponerse en pie de nuevo y sacar el lado positivo de la historia. Recientemente
ha salido airosa de situaciones muy complicadas
de las que ha aprendido mucho y le han dado gran parte de esa fortaleza de
la que hablaba antes.
Ha logrado escuchar su intuición y hacerla caso. Dicen que la intuición es la lucidez que el corazón conoce y la mente ignora. La intuición te conecta con toda esa sabiduría interior de la que no eres consciente, pero que está en ti. Me recomienda muchas veces que me escuche y me conecte conmigo misma para saber el camino correcto. Creo que de ahora en adelante le haré caso, a ella no le está yendo nada mal.