...y alzando el vuelo

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viernes, 28 de noviembre de 2014

Descubriendo mi propio impulso creativo

Esta sociedad veloz en la que vivimos a veces me vuelve loca y me satura. El ajetreo del día a día me desajusta con cierta frecuencia y me cuesta hallar momentos de tranquilidad en los que encontrarme conmigo misma, relajarme, tomar un té caliente y sentirme presente.

Pero los busco y los encuentro. En estos momentos de escucha descubro la energía que me mueve, la que me impulsa a seguir hacia adelante, dejando salir mis temores y mis deseos, y donde encuentro mi silencio.

Y porque sé que son valiosos, desde hace un tiempo trato de combinar la actividad y la quietud (aunque parezca una contradicción) y del balance está surgiendo dentro de mí un espacio libre y abierto donde no hay reglas, un espacio donde las palabras fluyen, me liberan, me divierten, me hacen verbalizar mis emociones, mis confusiones y mis bloqueos, y a través del que me acompaño y encuentro mi propio apoyo; donde descubro mi creatividad antes escondida y desde el que se va forjando un proyecto personal como no ha habido antes. Esto es lo que me aporta la escritura.

Mi inspiración proviene de mis experiencias, de mis libros, de la música que escucho, de mi propia escucha y de estar en contacto con la naturaleza.

Voltaire dijo: La escritura es la pintura de la voz. Exacto! de eso va ésto, de dar voz a mis más profundas inquietudes, enmarcadas en esta verdadera terapia que es la vida. Esta voz es la expresión de mi personalidad que al salir, contribuye a ampliar mi capacidad de darme cuenta, hace que descubra mis posibilidades de creación, libera las energías que me obstruyen y me devuelve fuerzas renovadas. Sencillamente doy voz a lo que surge desde la plena consciencia.
 
Y en este empeño de armonizarme sigo buscando mis momentos, los que me devuelven a mí.


 

ReinventARTE

me reinvento en cada silencio
me reinvento en cada palabra
lo revisto de emoción
trabajando unidos mano, cabeza y corazón

descubro mi poesía
descubro mi creatividad
como piezas que encajan
cuando fluyen me relajan

acepto la magia
acepto la confusión
esto resulta una aventura
que alimenta mi cultura

todo se torna en armonía
todo se vuelve calor
dibujo mi experiencia
mientras aumenta mi consciencia

es una forma de terapia
es una forma de expresión
en la que revelo mis sentimientos
y los lanzo a los cuatro vientos

domingo, 16 de noviembre de 2014

¿Cómo se come un elefante?

 
Me gusta esta pregunta, me resulta simpática. Se utiliza con frecuencia en sesiones de coaching para mostrarnos cómo hacer frente a los desafíos que nos plantea la vida. Es cierto que esta cuestión implica algo más de lo que parece a simple vista y curiosamente ha llegado a mí en el momento oportuno para hacerme reflexionar.

Su significado está relacionado con el hecho de encontrarnos ante situaciones o proyectos de gran tamaño, que precisamente por su dimensión no seamos capaces de abarcar y en consecuencia lleguen a desesperarnos. Es decir, si queremos comernos un elefante entero, el resultado será una indigestión tremenda!

sábado, 15 de noviembre de 2014

Eramos dos trenes

Eramos dos trenes rodando en paralelo
nos conocíamos desde hace mucho tiempo
ambos buscábamos amor y libertad
pero encontramos apego y comodidad
 
Recorríamos montañas y valles 
marchábamos alegres por las calles
pegados y fundidos, ciegos a la realidad
rescatándonos mutuamente de la temida soledad

Un trayecto muy largo haremos 
siempre rodando al lado iremos
llegaremos juntos a la última estación
ésta era nuestra ilusión                               
 
Proyectos juntos no nos faltaban
más bien nos sobraban
pero algunos planes personales se hacían esperar
tanto, que muchos nunca tuvieron su lugar

sábado, 1 de noviembre de 2014

Camino a Fisterra

Como he leído en alguna ocasión, el camino es una invitación a entrar en tí, sin llamar.

Cierto! para mí es una invitación a la introspección, a la comprensión de mí misma, a profundizar en mi mundo interior, a tomar conciencia de quién soy y a dónde voy.

Después de transitar por dos Caminos de Santiago consecutivos, me he dado cuenta de que el camino es una metáfora del "camino de la vida":

Siento frío

Siento frío, triste hastío
Oigo ruido, pobre aullido
Corazón late, fuerte oleaje
Clama a voces, ruge temores
 
Algo despierta, estoy atenta
Viene sosegado, pero arrasa como un tornado
Abro los sentidos, le pongo oídos
Voy avanzando, ahora sí estoy dando
 
Hago diana, me siento más humana
Tomo buen rumbo, ya no doy tanto tumbo
Planto semillas, cultivo mis cosillas
Invierto mi tiempo, en actividades de pasatiempo