...y alzando el vuelo

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domingo, 15 de febrero de 2015

Cuando nos da el bajón: dosis extra de motivación

Cuando parece que todo se viene abajo, ¿por qué no darnos a nosotros mismos una dosis extra de acompañamiento y automotivación?
Todas las grandes cosas requieren tiempo, paciencia y una buena cantidad de positivismo para que empiecen a ir mejor.
Cuando todo se torna oscuro y nos da el bajón, qué hacer?
Movernos. Movimiento. Devenir. No estancarnos. Cada situación en la vida significa un nuevo comienzo y también un nuevo fin. Y cuando cesa el movimiento, el desastre ocurre.
Entonces, la clave? integrarnos con el movimiento de la vida.
Aceptar esto es vivir en armonía con nosotros mismos y con los ritmos de la vida.   

Me apetece comentar algunas frases que he ido descubriendo por la Red, cargadas de sabiduría y en línea con esto que acabo de mencionar, y que al plantearme su significado me han ayudado a salir de situaciones difíciles y me han orientado a seguir la dirección adecuada.

La vida no va de esperar a que pase la tormenta, sino de aprender a bailar bajo la lluvia.
Una cosa es esperar con ilusión a que suceda algo que queremos y otra muy distinta es girar en torno a ese acontecimiento. No señores, NO! Vivir con ilusión y con sentido común, con los pies en la tierra y no en las nubes.
No dejemos de disfrutar de la vida por esperar. Esperar... a qué? el momento es ahora.
Y si las circunstancias son adversas, actuar, lidiar con ellas, no esperar a que se resuelvan solas.

Todo el dolor que nos llegue lo podremos soportar.
Aquí está una de las grandes bondades de la vida: nunca escaparemos al dolor. Lo principal es ver su lado positivo, siempre nos fortalece. El dolor es parte de la vida y no llega sin un propósito. No es para fastidiarnos, aunque estemos molestos un tiempito, sino para hacernos crecer, evolucionar, mejorarnos. Ser una mejor versión de nosotros mismos. Dicen: no hay crecimiento sin dolor. Cuando vemos la vida desde esta óptica, nuestra visión cambia.


Las mejores lecciones de vida son aprendidas en los peores momentos y con los peores errores.
Cuando parece que se nos están cerrando puertas, es momento de tomar la iniciativa, no dejarse vencer y seguir adelante, como cada uno buenamente pueda. Primero con autoapoyo, y si no se consigue, pedir ayuda fuera, centrarse en alguna actividad que nos motive, la familia/amigos..., salidas hay! sólo hay que poner empeño en verlas. En el camino perderemos cierta comodidad, estabilidad y seguridad ya que salimos de nuestra zona de confort. Que no nos resten confianza y continuemos avanzando.

Serás feliz - me dijo la vida. Pero primero te haré fuerte.
La felicidad llega cuando dejamos de quejarnos y compadecernos de nuestros problemas. Pasarse el día protestando no nos soluciona nada, más bien nos mantiene atado y no nos permite avanzar. Por tanto, las quejas... fuera! Mejor estar agradecidos con lo que sí tenemos y rodearse de gente que sume. Los vampiros emocionales no nos valen. Su negatividad no es nuestro problema. No dejemos que nos lo trasladen ni nos lo apropiemos. Mejor ser positivos cuando nos rodee la negatividad.


Todo lo que necesitas saber ya está dentro de ti.
En esos momentos de bajón funciona escucharnos (éste es el mejor consejo que me han dado jamás!), prestarnos atención, aumentar la conciencia de nosotros mismos, movernos por lo que sentimos que queremos hacer, e ir a nuestro ritmo. Así descubrimos lo que nos mueve y lo que nos detiene. Llenar nuestro presente con lo que nos interesa y avanzar hacia ello. No mirar lejos, al futuro, mejor quedarnos en el presente que es lo único que tenemos y vivirlo.




A veces creemos que la vida nos dice "no", cuando lo que nos quiere decir es "espera".
A menudo la vida nos resulta dura y con frecuencia nos pone a prueba. Que en ciertos momentos nos diga que no a algo, no quiere decir que no vayamos a conseguir lo que queremos. El esfuerzo, la ilusión y la confianza en nosotros mismos nos puede llevar a ello. Dejar que las cosas vayan a su propio ritmo, que el río siga su curso, lo que tenga que llegar lo hará a su debido tiempo.




El que no inventa, no vive.
Aplicar la creatividad en todo momento, en cualquier circunstancia, en el trabajo, en la vida diaria...
Ser creativos nos desarrolla y con ello aportamos nuestro estilo único y personal a todo lo que hacemos.
Si algo nos emociona al hacerlo, bien! vamos por buen camino. Vale todo lo que nos conecte con nosotros mismos.
Nuestra nueva premisa es: expresarnos, expresarnos, expresarnos...!



Y ante todo, caminar en buena dirección y disfrutando del camino.


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